Persecución contra dirigente ambientalista y líder comunal
Las y los habitantes del Caribe costarricense están siendo afectados en su salud y ambiente por el monocultivo de piña, además de la persecución de líderes.
FRENASAPP
El pasado 8 de julio del 2009, Carlos Arguedas Mora, destacado dirigente de organizaciones sociales dedicadas a la defensa de los derechos laborales y el ambiente, fue denunciado por el delito de difamación por la empresa Hacienda Ojo de Agua S.A., que controla una plantación piñera de más de 1500 hectáreas en la zona del Caribe y que ha sido ampliamente cuestionada por sus prácticas laborales y ambientales.
La compañía alega que el compañero Carlos afirmó injustificadamente que Hacienda Ojo de Agua S.A es la responsable de contaminar el agua de ríos, nacientes y otros cuerpos hídricos de la zona, además de “violar impunemente la legislación nacional”, por lo que se le acusa de propagar hechos falsos con el fin de afectar el buen nombre de la empresa.
Sin embargo, la contaminación de los mantos acuíferos ha sido comprobada en numerosas ocasiones en estudios realizados por entidades científicas de prestigio internacional como el Instituto Regional de Sustancias Tóxicas (IRET) de la Universidad Nacional, además de estudios efectuados por el Laboratorio Nacional de Aguas del AyA. En su “Informe sobre la calidad del agua en las fuentes de abastecimiento de acueductos de El Cairo, Luisiana y Milano de Siquirres”, realizado en marzo de 2007, determina la presencia de los agroquímicos bromacil, diurón y tradimefón en concentraciones persistentes, indicando que “las aguas subterráneas que conforman la red hidrológica de estas nacientes están expuestas a la contaminación por los productos químicos utilizados en el cultivo de piña”.
Por esta razón y ante el riesgo que supone el consumo del agua contaminada, desde hace dos años los pobladores de estas comunidades reciben agua en camiones cisterna, decisión que fue tomada por el AyA y la Ministra de Salud en agosto de 2007, recomendando a las comunidades “no consumir el agua hasta estar seguros que los niveles presentados no representan un peligro para la salud de la población”.
Existen diversas y variadas evidencias que muestran la existencia de una relación directa entre la actividad de las empresas piñeras como Hacienda Ojo de Agua y la contaminación de las fuentes de agua de los acueductos de las comunidades. Basta citar al Consejo Universitario de la UCR, que afirma que “es de amplio conocimiento de las autoridades y de la ciudadanía nacional que los acueductos, pozos y fuentes de agua para el consumo humano están siendo contaminados con los agroquímicos utilizados comúnmente en el cultivo de piña”, o bien el acta del allanamiento realizado el 29 de enero de 2009 por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) en las instalaciones administrativas de la empresa donde se encontraron almacenados sacos de los agroquímicos que se han encontrado en el agua de las comunidades.
El pasado 29 de mayo la Sala IV acogió un recurso de amparo interpuesto por las comunidades afectadas y ordena a las instituciones iniciar en forma inmediata “el proceso de saneamiento y eliminación de residuos de plaguicidas, de las fuentes de agua que abastecen a las comunidades amparadas de El Cairo, Luisiana y La Francia”, “lo que implica ordenarle a la empresa Hacienda Ojo de Agua S. A., los retiros que legalmente correspondan, e inclusive, de ser necesario, prohibirle absolutamente el uso de agroquímicos contaminantes en su plantación y hasta ordenar el cierre inmediato de ésta, si esa empresa incumpliere de cualquier forma las órdenes e instrucciones que se le dieren”.
Carlos Arguedas ha contado en todo momento con pruebas y elementos de juicio suficientes: sus denuncias responden a una preocupación real de innegable interés público para las comunidades de Siquirres por la protección de su derecho a la vida, la salud y a un ambiente sano.
Por eso consideramos que la demanda de Hacienda Ojo de Agua S.A contra Carlos Arguedas es un intento más por intimidar y amedrentar a quienes defienden el derecho humano de las comunidades a gozar de agua de calidad adecuada para consumo humano y a un ambiente sano, y se suma a las agresiones y amenazas que han recibido líderes y ligerezas comunales a lo largo del país con el fin de acallar las voces de denuncia y de lucha social.
Aquiles Rivera, dirigente sindical de Buenos Aires de Puntarenas, fue interceptado en horas de la noche del 19 de mayo de este año por hombres armados que lo amenazaron de muerte. Rivera ha llevado a lo largo de años denuncias contra la empresa piñera PINDECO debido a los impactos ambientales negativos y algunos casos de violaciones a los derechos laborales de los trabajadores por parte de la empresa. Además, la oficina del Sindicato de Trabajadores de PINDECO, que Aquiles dirige, fue saqueada y su equipo robado.
2008, mientras defendían su derecho a un ambiente sano ante los daños provocados por una empresa piñera de la zona.
Ante esta ofensiva de las empresas piñeras que han empobrecido nuestros suelos, contaminado nuestras aguas y deforestado los bosques, denunciamos ante la opinión pública los actos que pretenden obstaculizar la labor de quienes luchan en las comunidades por un mundo nuevo para todos y todas.
A la vez, queremos expresar que los compañeros no están solos en la lucha y que somos cada vez más las personas unidas y preocupadas por todos los daños que se están dando por el agro negocio de la piña.
Frente Nacional de Sectores Afectados por la Expansión Piñera (FRENASAPP)
Centro de Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales (CEDARENA)
Asociación de Iniciativas Populares Ditsö
Pastoral Social del Caribe - Foro Emaús
Coordinadora Sindical del Sur (COSUR)
Asociación Ambientalista de Siquirres
Sindicato SITRAP
Federación para la Conservación de la Naturaleza (FECON)
RED CENTROAMERICANA DE ACCION DEL AGUA-COSTA RICA (FANCA)
FUNDACION PARA EL DESARROLLO URBANO (FUDEU)
Asociación Preservacionista de Flora y Faunda Silvestres (APREFLOFAS)
Unión Norte por la Vida (UNOVIDA)