En acción por la vida, en movilización contra de la minería

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Desde hace siglos los pueblos originarios de Panamá así como de todo el Abya Yala hemos luchado por la conservación del territorio, cultura y bienes comunes ancestrales ante las amenazas de colonización inicialmente de los invasores procedentes de Europa, la cual estaba plagada de intereses monárquicos y en metamorfosis mercantilista hacia el capitalismo pre-industrial. Esta lucha en la actualidad nuestros pueblos indígenas, campesinos, afrodescendientes, y trabajadores continúan con la exigencia del respeto ante los gobiernos y entes privados que promueven únicamente la expoliación de la naturaleza y de las personas para mantener el a toda costa sus ganancias económicas, con las que se continúan alimentando de la sangre y sudor popular al capitalismo posmoderno, que es determinador de grandes tragedias como el cambio climático y la expulsión de sus tierras.

Es esto último uno de los peligros advertidos desde hace años por el pueblo y líderes legítimos del pueblo Ngäbe-Buklé y otros sectores de movimiento social panameño, ante la amenaza que se dé en concesión por parte del estado de Panamá una parte del territorio de su Comarca (territorio indígena legalmente reconocido por el estado) conocido como Cerro Colorado, donde se encuentra una gran reserva de cobre; dicho peligro no solo se presenta por el riesgo de expulsión ante las obras de explotación minera metálica a cielo abierto, sino también por la destrucción que se causaría a la naturaleza con la deforestación, extracción de material, generación de desechos altamente tóxicos, contaminación del agua, y por tanto envenenamiento de todo el ecosistema cercano al proyecto, incluyendo a los trabajadores del mismo pero sobre todo los indígenas habitantes de la Comarca y otras regiones de Panamá que viven o dependen para sus actividades productivas del agua que este proyecto minero afectaría.

 

Teniendo en el horizonte tales amenazas es que el pueblo Ngäbe-Buklé se ha lanzado a las calles junto a otros pueblos indígenas, movimiento ecologista, sindical y otras vertientes del movimiento social panameño, desde el pasado mes de enero para inicialmente impedir la aprobación de ley de reforma al Código de Minería; aprobación que se dio por parte de los parlamentarios panameños el día 11 de febrero de 2011, promulgando la Ley 8, que tiene como “importantes avances” según el gobierno panameño establecer un mayor porcentaje de impuestos a las ganancias de la empresas tengan concesionarias de las explotaciones mineras, además de establecer un mayor impuesto por unidad territorial en concesión, y por último el establecimiento de multas “altas” a las explotaciones mineras que no gocen de las autorizaciones del estado. Pero además el gobierno de Panamá encabezado por el presidente Ricardo Martinelli ha insistido que en el tiempo restante de su gestión no se explotarán proyectos mineros en territorios indígenas, en referencia especial al proyecto Cerro Colorado, lo cual es una falta de respeto, debido a que desde el gobierno anterior de Manuel Torrijos y con el inicio del actual gobierno han mantenido acercamientos con altos jerarcas del gobierno de Corea del Sur, incluso con el presidente de dicho país, siendo su gobierno el principal interesado en explotar el proyecto minero de Cerro Colorado; siendo esto una fragante violación de la soberanía y autodeterminación del pueblo panameño y del pueblo Ngäbe-Buklé.

 

Es entonces que con la aprobación inconsulta y arbitraría de los parlamentarios y gobierno panameño de la Ley 8 del 11 de febrero, es que el pueblo Ngäbe-Buklé, acompañado de los demás pueblos indígenas como Naso y Kuna, han intensificado desde dicha fecha su presencia activa en las calles de diversos puntos del país como San Félix, población dentro de la Comarca Ngäbe-Buklé que ha sido punto de encuentro de los indígenas que bajan desde las montañas, para bloquear la Carretera Interamericana, pero también en la Ciudad de Panamá con plantones frente al edificio del Parlamento y de la sede del gobierno además de marchas, plantones y conciertos; en la ciudad de David provincia de Chiriquí con bloqueos en la carretera Interamericana; en Changuinola provincia de Bocas del Toro marchas con fuerte presencia Naso y Ngäbe; en la provincia de Veraguas en poblaciones como Santiago, Vigui y Rio Cobre han salido grupos de campesinos y pobladores a bloquear la carretera interamericana. Todas estas movilizaciones se han aumentado su energía y combatividad a lo largo de la presente semana como reacción al mal-acuerdo alcanzado entre unos cuantos líderes ngäbes y representantes del gobierno, no siendo los primeros legítimos representantes del pueblo Ngäbe-Buklé, ni los segundos claros representantes de la totalidad del pueblo panameño; este para deponer la movilización popular en la calle, ante lo cual las legítimas autoridades comarcales han llamado a su pueblo a no tomar atención y continuar la lucha a través de la auto-convocada Coordinadora por la Defensa de los Recursos Naturales y del Derecho del Pueblo Ngäbe-Buklé y Campesino.

 

Las reivindicaciones planteadas por los movimientos sociales panameños ante el gobierno del país a partir de estas jornadas de luchas, son:

  • Derogación inmediata de la Ley 8 que reforma el Código de Minería.
  • Respeto al territorio y autodeterminación del pueblo Ngäbe-Buklé.
  • Consultas, establecimiento y respeto a mecanismos de consulta.
  • Ratificación del Convenio 169 de la OIT, para el respeto de los derechos políticos, sociales, económicos y culturales de los pueblos indígenas.
  • Moratoria indefinida a minería metálica a cielo abierto.
  • Aprobación de la Ley General del Agua para reordenar el uso y conservación del agua.
  • Fortalecimiento de la institucionalidad ambiental del Estado.
  • Reactivar la Comisión Consultiva Nacional del Ambiente con la participación de los movimientos sociales.
  • Justicia ante los hechos de la conocida “Masacre de Changuinola” perpetrada en Bocas del Toro en julio de pasado año 2010.
  • Acatamiento de los señalamientos y sentencias de diversos organismos internacionales para el respeto de los derechos humanos por parte del estado y entes privados en Panamá.

 

Invitamos a las compañeras y a los compañeros ngäbes-buklés, de los demás pueblos indígenas y de los movimientos sociales panameños a retomar las enseñanzas de las múltiples jornadas de luchas anteriores, en especial de tiempos recientes como las movilizaciones contra la Ley 30 llamada “Ley Chorizo”, y al calor de las actuales jornadas contra la minería y por la dignidad de los pueblo es que pueden sintetizar aprendizajes que permitan la construcción de unidad entre los sectores populares, para vencer intereses sectoriales y poder sumar en la construcción de poder popular.

 

Nos sumamos a la convocatoria hacia el Congreso Tradicional “Por la Dignidad y la Autonomía” que se realizará en la comunidad de Pueblo Nuevo, Comarca Ngäbe-Buklé, del 6 al 9 de marzo próximo, e instamos a las organizaciones dentro y fuera de Panamá que apoyemos en la recolección de alimentos que se necesitarán para atender a los participantes; esto será un paso más en estas jornadas de lucha. Invitamos a las organizaciones en Mesoamérica a sumar mensajes de apoyo y respaldo a esta lucha, así como a dar difusión a los acontecimientos que día a día se están suscitando.

 

Viernes 25 de febrero de 2011.

Secretaria Mesoamérica
Grito de los Excluidos/as